Enrique Garcia trabaja con un supercomputador llevando un tanque de oxígeno en la espalda. La máquina que él cuida está dentro del edificio técnico de ALMA, en el llano de Chajnantor, en el norte de Chile, a 5.100 metros sobre el nivel del mar. Es el supercomputador más alto del mundo y el aire es tan delgado que sus ventiladores deben mover el doble de aire de lo normal para que los procesadores no se recalienten. Las personas que lo mantienen también necesitan ayuda para respirar.
Nadie construye a esa altura por comodidad. El llano de Chajnantor fue elegido porque es una planicie muy amplia, muy plana y muy seca en los Andes chilenos, donde algunas zonas registran apenas 3 milímetros de lluvia al año y casi no hay vapor de agua en el aire. El precio de esa sequedad es una altitud de unos 5.000 metros, donde muchas veces hay que usar máscaras de oxígeno. El desierto de Atacama, que rodea el lugar, es el desierto no polar más seco de la Tierra, con unos 15 milímetros de lluvia al año y estaciones meteorológicas donde nunca se ha registrado lluvia.
Para los astrónomos que observan en ondas milimétricas, el vapor de agua es el enemigo, porque es el gas que más vuelve opaca la atmósfera. Al estar por encima de gran parte de la atmósfera y al borde del desierto más seco del planeta, ALMA mira a través de un aire con muy poca agua.
Lo que se construyó allí es quizás el proyecto astronómico más ambicioso hecho desde tierra: una colaboración de 20 países, que se extiende a lo largo de 16 kilómetros, con diez años de construcción y más de mil millones de dólares de costo. Casi todo salió como se esperaba, menos el clima: a 5.000 metros también hay vientos fuertes y nevadas intensas.
La altura determina cómo se organiza el trabajo. Iván López, jefe de seguridad de ALMA, ha explicado que trabajan unas 250 personas y que unas 50 sufren hipoxia intermitente, es decir, su cuerpo no recibe suficiente oxígeno. Los trabajadores suben en menos de una hora desde las instalaciones de apoyo, a 2.900 metros, hasta las antenas, a 5.100 metros, y lo hacen todos los días. Por eso el edificio técnico recibe oxígeno de forma permanente, se diseñaron mochilas para llevar un tanque a cualquier parte, se reparten aerosoles nasales porque el aire es muy seco, se trabaja siempre en equipos de al menos dos personas y cada turno dura ocho días arriba y seis días de descanso al nivel del mar. Las máquinas también sufren: muchas piezas duran la mitad de lo previsto.
En 2017 ese aire seco pasó a formar parte de algo mayor. El Event Horizon Telescope une antenas de radio de todo el planeta y, aprovechando la rotación de la Tierra, funciona como un solo telescopio del tamaño del mundo. Los ocho telescopios estaban en Hawái, México, Arizona, Sierra Nevada en España, el Atacama chileno y la Antártida. Cada uno producía unos 350 terabytes de datos al día, guardados en discos duros que luego viajaban en avión hasta supercomputadores especiales. La resolución obtenida permitiría leer un periódico de Nueva York desde un café de París.
El aporte de ALMA fue decisivo, porque multiplicó por diez la sensibilidad de toda la red. «ALMA es la instalación más sensible del EHT, y sus 66 antenas de alta precisión fueron fundamentales para el éxito del EHT», dijo Xavier Barcons, director general del Observatorio Europeo Austral.
El 10 de abril de 2019 se presentó el resultado: un anillo de plasma brillante con una mancha oscura en el centro, la sombra del agujero negro supermasivo de la galaxia Messier 87. Ese objeto está a 55 millones de años luz y tiene una masa 6.500 millones de veces la del Sol.
La imagen no muestra el agujero negro, que es invisible porque ninguna luz escapa de él, sino el gas caliente que gira a su alrededor.
Para quienes habían dedicado años a predecir ese anillo, el momento fue tenso. «La confrontación de la teoría con las observaciones siempre es un momento dramático para un teórico. Fue un alivio y un motivo de orgullo comprobar que las observaciones coincidían tan bien con nuestras predicciones», dijo Luciano Rezzolla, de la Goethe Universität, en Alemania.
