En septiembre de 1865, el capitán Thomas Musgrave y sus hombres llegaron a Port Ross, en la isla Auckland. Allí vieron a un hombre muerto. Estaba al lado de una casa rota. Tenía trapos en un pie. Al lado había una piedra plana con rayas. Musgrave solo pudo leer un nombre: James.
Musgrave conocía bien esta isla. Antes vivió allí más de un año y medio. Ahora volvió para buscar a dos de sus hombres.
En enero de 1864, hubo una gran tormenta. El barco de Musgrave, el Grafton, chocó contra las rocas de la isla. Los cinco hombres llegaron a tierra. Construyeron una casa. Comieron carne de foca, pájaros y pescado. Por la noche, Musgrave enseñó a leer a sus hombres. Él escribía en un cuaderno. Pensaba mucho en su mujer y en sus hijos. Después de un año, escribió que tenía el pelo gris.
No vino ningún barco. Los hombres arreglaron el bote pequeño del Grafton. El bote no era bueno para cinco personas. Dos hombres, Harris y Forgés, se quedaron en la isla. En julio de 1865, Musgrave y otros dos hombres salieron al mar. Hubo una tormenta durante cinco días. Después llegaron a la isla Stewart. Luego Musgrave volvió a la isla Auckland en otro barco, el Flying Scud. Encontró vivos a Harris y a Forgés. En el viaje a casa, encontraron al hombre muerto. Murió de hambre. Los hombres lo enterraron el 3 de septiembre de 1865.
Musgrave no sabía una cosa. Otro barco, el Invercauld, también chocó contra la isla en 1864. Sus hombres vivían en el otro lado de la isla. Muchos murieron de frío y de hambre. Los dos grupos nunca se vieron. El hombre muerto se llamaba James Mahoney. Era marinero del Invercauld.
En 1865, Musgrave volvió con su familia. Le prometió a su mujer no ir lejos en el mar otra vez. Después trabajó en faros. Un faro es una torre con una luz para los barcos.
