Un helicóptero esperaba en la montaña. Los soldados sacaron a un hombre de un túnel de 225 metros. El hombre se llama Lu Haitao. Trabajaba en la central eléctrica Upper Trishuli-1. Estuvo diez días bajo la tierra. El ejército de Nepal dijo que no tenía heridas. Tenía frío, mucho frío. En el video del ejército, unos médicos lo ayudan dentro del helicóptero.
Tres días antes, los rescatistas encontraron a dos hombres en otro túnel. El túnel está en el distrito de Rasuwa. Los hombres estaban a 170 metros de la entrada. Primero los rescatistas oyeron sus voces. El ministro Sudan Gurung dijo sus nombres: Sanjay Shah, de 30 años, y Kabir Maharjan, de 45 años. Un hombre salió con mucho barro en el cuerpo. Un rescatista lo llevó en el hombro. Los dos hombres fueron trasladados en helicóptero a un hospital en Katmandú.
El 26 de agosto, hielo, piedras y barro bajaron de la montaña. Fue en la frontera entre China y Nepal. El lunes fue el último día de luto en Nepal. Murieron 1.398 personas o más. Faltan más de 5.500 personas. El presidente Ram Chandra Paudel viajó a los distritos y miró los daños.
Faltan unos 900 trabajadores en doce centrales eléctricas. Unos 500 están dentro de los túneles. Los rescatistas tienen esperanza, porque en los túneles hay aire.
En Katmandú, las familias fueron a la oficina del primer ministro. Quieren una búsqueda más rápida. Reena busca a su hermano. «Tenemos mucha esperanza», dijo. Después preguntó dónde están los resultados.
El lunes, en Yau Ma Tei, en Hong Kong, cientos de nepalíes encendieron velas.
