Bridget Wade trabaja todos los días con un microscopio. Ella mira fósiles de plancton muy antiguos, de hace millones de años. También trabaja con estudiantes de muchos países. Wade no planeó esto. Ella quiso estudiar literatura inglesa en la universidad, pero sus notas no fueron suficientes. Hoy dice que ese momento cambió su vida.
Los fósiles se llaman foraminíferos. Son animales muy pequeños del mar, de una sola célula. Son del tamaño de un grano de arena. Tienen una concha dura. Cuando el animal muere, la concha cae al fondo del mar. Las conchas se acumulan año tras año. Así forman un archivo muy largo del mar.
Muchas conchas tienen forma de espiral, como un caracol. La espiral gira a la izquierda o a la derecha. En los años cincuenta, el científico suizo Hans Bolli vio algo raro. En algunas especies, la dirección cambió con el tiempo.
Wade y su equipo estudiaron muchas especies. Encontraron cambios de dirección en el océano Atlántico, en el Índico y en el Pacífico. Los cambios ocurrieron casi al mismo tiempo en lugares muy lejanos. Wade dijo que fue una gran sorpresa, porque un cambio en un solo lugar es más fácil de explicar.
Una especie se llama Pulleniatina obliquiloculata. Vive hoy en los mares cálidos. Desde hace 860.000 años, casi siempre gira a la derecha. Antes cambiaba de dirección cada pocos miles de años.
Wade cree que hay especies escondidas. Una especie nueva crece mucho y ocupa el lugar de otra. Kate Darling, otra científica, dijo que el cambio de dirección significa una especie nueva. Pero Yurika Ujiié no está segura. Julie Meilland cultiva estos animales en un laboratorio. Ella dijo que también hay suerte en la vida.
