En septiembre de 1865, el capitán Thomas Musgrave llegó en barco a Port Ross, en el norte de la isla Auckland. Allí, él y sus marineros encontraron a un hombre muerto al lado de una casa rota. Junto a él había un trozo de pizarra con marcas. Musgrave solo pudo leer un nombre: James. El hombre había muerto de hambre.
Musgrave conocía bien esta isla. Antes vivió allí más de un año y medio. Ahora volvía para buscar a dos de sus hombres.
En 1863, Musgrave era capitán de un barco pequeño, el Grafton. Con él viajaba un francés, François Édouard Raynal. Querían cazar focas. En la noche del 2 de enero de 1864 hubo una tormenta muy fuerte, y el barco chocó contra las rocas.
Los cinco hombres llegaron a la playa. Comían carne de foca, pájaros y pescado. Raynal ayudó a construir una cabaña con una chimenea de piedra. Por las noches, Musgrave enseñaba a leer a los hombres. Pero él estaba triste. Pensaba en su mujer y en sus hijos, en Sydney. Un año después del accidente, escribió que ya tenía el pelo gris.
No llegó ningún barco. Entonces los hombres arreglaron el bote pequeño del Grafton. El bote no era bastante seguro para cinco, y dos hombres, Harris y Forgés, se quedaron en la isla. Musgrave, Raynal y McLaren salieron el 19 de julio de 1865. Pronto llegó otra tormenta. Durante cinco días y cinco noches, Musgrave sacó agua del bote. El 24 de julio llegaron a la isla Stewart. Después, el capitán Cross llevó a Musgrave en su barco, el Flying Scud, a buscar a los otros dos. Los encontraron vivos.
Pero Musgrave no sabía una cosa. En mayo de 1864, otro barco, el Invercauld, chocó contra la misma isla, en el otro lado. Sus hombres comían raíces y conchas, y muchos murieron de frío y de hambre. Los dos grupos nunca se encontraron. El hombre muerto de la pizarra era James Mahoney, el segundo oficial del Invercauld. Los marineros del Flying Scud lo enterraron el 3 de septiembre de 1865. Del Grafton vivieron los cinco hombres. Del Invercauld vivieron solo tres de veinticinco.
Musgrave volvió con su familia. Le prometió a su mujer no viajar más lejos por el mar. Más tarde cuidó faros en la costa de Victoria, en Australia, durante el resto de su vida.
